+ No voy a meterme contigo ya tienes suficiente con esa cara.

7 de octubre de 2010

Fue el día.


Abres los ojos, te despierta el dulce sol del invierno, lo primero que oyes al llegar al instituto es esa dulce voz que te dice: Buenos días, tu te sonrojas y contemplas esos grandes ojos azules. Tus amigas te critican por no poderle decir lo que sientes. Hoy, hoy era el día, era el día perfecto para pasear por la playa y yo iba a pasear con el. Al acabar las clases, me guiño el ojo, ansiaba porque fueran las seis para verle otra vez. Una vez en la playa, dimos un largo paseo hasta acabar sentados en la orilla, intentando sacar conversación, dijo:
- ¿Hace buen día no crees?
- ¿Me vas a hablar sobre el tiempo?
- Jajaja! Bueno, pues que tal el día?
- Pues maravillosamente bien, estoy contigo.
- Como si yo fuera muy buena compañía...
- Para mi eres la compañía perfecta.
- Por favor no digas mentiras.
- No las digo.
- Te va a crecer la nariz!
- Jajaja! Te quiero, ( Mierda, lo había dicho en voz alta!)
- Me quieres, pero no como yo quiero que me quieras.
- Y como piensas que te quiero?
- Como amigo.
- Te equivocas, desde que te conocí en la cafetería no he dejado de imaginarme tus labios rozando los míos.
- Pues ya puedes dejar de imaginártelo.

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